Oremos por las intenciones , del papa León confiadas, a su «Red Mundial de Oración», durante el mes de marzo de 2026

By Pablo Cervera Barranco

By Pablo Cervera Barranco

February 28, 2026

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Oremos por las intenciones , del papa León confiadas, a su «Red Mundial de Oración», durante el mes de marzo de 2026

Orar por el papa y sus intenciones pertenece a la esencia de la vida cristiana. Nuestra oración por el sucesor de Pedro se encuentra a diario en la plegaria eucarística, corazón de la celebración de la santa Misa: «Acuérdate, Señor, de tu Iglesia, extendida por toda la ­tierra, y con el papa León…»

El papa confía cada mes a su Red Mundial de Oración, el Apos­tolado de la Oración, dos intenciones (una anunciada al comienzo del año y la otra en la inmediatez del mes en curso) que expresan sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la misión de la Iglesia. Son una convocatoria mundial para transformar nuestra plegaria en «gestos concretos». Resumen su plan de acción para movilizarnos cada mes por un propósito concreto que nos invita a construir un mundo más humano y más divino.

Oremos porque las Naciones procedan a un desarme efectivo, particularmente el desarme nuclear, para que los líderes mundiales elijan el camino del diálogo y de la diplomacia en vez de la violencia.

La maquinaria de guerra y de destrucción de la humanidad ha llegado a límites antes insospechados en la historia, hasta el punto de que podría provocar la destrucción de la humanidad. La violencia entre los hombres existe desde siempre, tras el pecado original. Cabe, sin embargo, tomar el pulso de la situación y proceder por caminos que aminoren esas perspectivas funestas: desarme, diálogo, diplomacia. Esto se corresponde con la naturaleza racional del hombre y el Papa pide nuestra oración por ello. l

 

* * *

 

La empresa de la redención no es una empresa mecánica, está llevada adelante por el Corazón palpitante de un hombre que es Hijo de Dios y que es cabeza de la Iglesia. Es el Hombre Cristo Jesús, Hijo de Dios; con su Corazón, humano como él, se acerca a nosotros para contagiarnos del mismo deseo de redención del mundo. Y entonces, nos hace entender algo más: que la respuesta del hombre le llega al alma. Nos hace entender algo más en esos signos que tiene ese Corazón que él nos descubre, corazón que no es un dolorismo, sino el corazón ardiente y radiante, pero que lleva dentro una espina. Y la espina no es solo el recuerdo de lo que sufrió por nosotros para ponerlo ante nuestros ojos, sino la espina de lo que le duele nuestra dureza y nuestra frialdad y nuestra ingratitud, ¡porque nos ama!, no porque nosotros podamos hacerle daño a él.

Esta es la realidad viva de nuestra fe cristiana y esta es la realidad de nuestra vida de cada día. Lo vivimos así cada día. De cada día es esa relación personal con Cristo, cada día es empeñarse en esa obra de la redención, cada día es entender todo lo que nos rodea a la luz de ese misterio del Corazón de Cristo.

Luis M.ª Mendizábal, SJ

 Ofrecimiento diario
por la Iglesia y por el mundo

V/  Ven, Espíritu Santo,
inflama nuestro corazón
en las ansias redentoras
del Corazón de Cristo.

R/  Para que ofrezcamos
de veras nuestras personas y obras,
en unión con él
por la redención del mundo.

Señor mío y Dios mío Jesucristo:
por el Corazón Inmaculado de María
me consagro a tu Corazón,
y me ofrezco contigo al Padre
en tu santo sacrificio del altar,
con mi oración y mi trabajo,
sufrimientos y alegrías de hoy,
en reparación de nuestros peca­dos
y para que venga a nosotros tu reino.

Te pido en especial:
por el Papa y sus intenciones,
por nuestro obispo
y sus intenciones,
por nuestro párroco
y sus intenciones.

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Pablo Cervera Barranco

Christ at the Sea of Galilee, Circle of Jacopo Tintoretto (Probably Lambert Sustris), Anonymous Artist - Venetian, 1518 or 1519 - 1594. National Gallery of Art, New-York