—• Salmo 2 •—

mayo 1, 2026

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R/MTú eres mi hijo: yo te he engendrado hoy.

R/MTú eres mi hijo: yo te he engendrado hoy.

O bien:

R/MAleluya.

«Yo mismo he establecido a mi Rey
en Sion, mi monte santo».
Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi hijo:
yo te he engendrado hoy.MR/

Pídemelo:
te daré en herencia las naciones;
en posesión, los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás como jarro de loza».MR/

Y ahora, reyes, sed sensatos;
escarmentad, los que regís la tierra:
servid al Señor con temor,
rendidle homenaje temblando.MR/

Aleluya, aleluya, aleluya. Yo soy el camino y la verdad y la vida –dice el Señor–; nadie va al Padre sino por mí.

l «No sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Para conocer el camino de la salvación, es indispensable saber el camino que recorre Jesús. Él, por amor a su Padre y a nosotros, «se despojó de su sí mismo» (Fil 2,7) y estuvo dispuesto a ir hasta la muerte y los infiernos para llevar a su Padre, tras la resurrección, el mundo redimido. Por este camino, el de la cruz, debemos seguirlo. l

Lectura del
santo evangelio según san Juan14,1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».

Palabra del Señor.

Oración sobre las ofrendas

Acoge, Señor, con bondad las ofrendas de tu familia,
para que, bajo tu protección,
no pierda los dones ya recibidos y alcance los eternos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio pascual páginas 208-210

Antífona de comunión

Cristo nuestro Señor fue entregado por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación. Aleluya (cf. Rom 4,25).

Oración después de la comunión

Guarda, Señor, con tu amor constante
a los que has salvado,
para que los redimidos por la pasión de tu Hijo
se alegren con su resurrección.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

O bien:

San José obreroMemoria libre

l La celebración de san José Obrero nos ofrece como primera lectura un fragmento del relato de la creación, aunque en su lugar puede leerse una lectura de la carta a los Colosenses. Dios crea al hombre a su imagen, hombre y mujer, y les encomienda el cuidado de la tierra; esto es algo «muy bueno» que hemos recibido de Dios y que debemos proteger con nuestro trabajo, mediante el cual nos asociamos a la obra creadora de Dios. Esta actividad adquiere en Cristo un valor redentor, motivo por el que, como dice san Pablo a los Colosenses, debemos hacerlo todo en nombre del Señor Jesús. l

Antífona de entrada

Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos. Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien. Aleluya (cf. Sal  127,1-2).

Oración colecta

Dios creador del universo,
que has establecido la ley del trabajo
para toda la humanidad, concédenos con bondad,
por el ejemplo y patrocinio de san José,
que llevemos a cabo lo que nos mandas
y consigamos los premios que prometes.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Lectura del libro del Génesis1,26—2,3

Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra». Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó. Dios los bendijo; y les dijo Dios: «Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra». Y dijo Dios: «Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie de la tierra y todos los árboles frutales que engendran semilla: os servirán de alimento. Y la hierba verde servirá de alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra y a todo ser que respira». Y así fue. Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto. Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo el universo. Y habiendo concluido el día séptimo la obra que había hecho, descansó el día séptimo de toda la obra que había hecho. Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de toda la obra que Dios había hecho cuando creó.

Palabra de Dios.

O bien:

Lectura de la carta del
apóstol san Pablo a los Colosenses3,14-15. 17. 23-24

Hermanos: Por encima de todo, el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta. Que la paz de Cristo reine en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados en un solo cuerpo. Sed también agradecidos. Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor, y no a los hombres: sabiendo que recibiréis del Señor en recompensa la herencia. Servid a Cristo Señor.

Palabra de Dios.

R/MHaz prósperas las obras de nuestras manos, Señor.

O bien:

R/MAleluya.

Antes que naciesen los montes
o fuera engendrado el orbe de la tierra,
desde siempre y por siempre tú eres Dios.MR/

Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán».
Mil años en tu presencia son un ayer que pasó;
una vela nocturna.MR/

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos.MR/

Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Que tus siervos vean tu acción, y sus hijos tu gloria.MR/

Aleluya, aleluya, aleluya. Bendito el Señor cada día, Dios lleva nuestras cargas, es nuestra salvación.

Lectura del
santo evangelio según san Mateo13,54-58

En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga. La gente decía admirada: «¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Enton­ces, ¿de dónde saca todo eso?» Y se escandalizaban a causa de él. Jesús les dijo: «Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta». Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.

Palabra del Señor.

Oración sobre las ofrendas

Oh, Dios, fuente de toda misericordia,
mira las ofrendas que presentamos a tu majestad
en la conmemoración de san José,
y concede, con bondad, que los dones ofrecidos
se transformen en ayuda para los que te invocan.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de san José: la misión de san José

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria
en la conmemoración de san José.
Porque él es el hombre justo
que diste por esposo
a la Virgen Madre de Dios;
el servidor fiel y prudente
que pusiste al frente de tu familia
para que, haciendo las veces de padre,
cuidara a tu Unigénito,
concebido por obra del Espíritu Santo,
Jesucristo, Señor nuestro.

Por él, los ángeles alaban tu gloria,
te adoran las dominaciones y tiemblan las potestades,
los cielos, sus virtudes y los santos serafines
te celebran unidos en común alegría.
Permítenos asociarnos a sus voces
cantando humildemente tu alabanza: Santo…

Antífona de comunión

Todo lo que de palabra o de obra realicéis sea todo en nombre del Señor, dando gracias a Dios. Aleluya (cf. Col 3,17).

Oración después de la comunión

Saciados con los alimentos celestiales
te pedimos humildemente, Señor,
que, a ejemplo de san José,
gustemos continuamente
el fruto de una paz perpetua,
dando testimonio de la caridad que infundes
en nuestros corazones.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


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Christ at the Sea of Galilee, Circle of Jacopo Tintoretto (Probably Lambert Sustris), Anonymous Artist - Venetian, 1518 or 1519 - 1594. National Gallery of Art, New-York