R/MLos buenos verán tu rostro, Señor.
O bien:
R/MAleluya.
El Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres.MR/
El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia él lo odia.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro.MR/
Aleluya, aleluya, aleluya. Os enviaré el Espíritu de la verdad –dice el Señor–; él os guiará hasta la verdad plena.
l «Si quiero que se quede hasta que yo venga». «El discípulo a quien Jesús amaba» es una persona concreta, el joven que se apoyó en el pecho del Señor durante la Cena y escribió este evangelio que hoy se proclama. Él intentó permanecer en el anonimato para indicar que todo discípulo, cada uno de nosotros, es aquel a quien Jesús ama, que puede apoyarse en su corazón y «dar testimonio de todo esto» hasta el fin del mundo. l
Lectura del
santo evangelio según san Juan21,20-25
En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?» Al verlo, Pedro dice a Jesús: «Señor, y este, ¿qué?» Jesús le contesta: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme». Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?» Este es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni el mundo entero podría contener los libros que habría que escribir.
Palabra del Señor.
Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, Señor, que la venida del Espíritu Santo
prepare nuestras almas con los sacramentos divinos,
porque él mismo es el perdón de todos los pecados.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio pascual o de la Ascensión
Antífona de comunión
El Espíritu Santo me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará, dice el Señor. Aleluya (cf. Jn 16,14).
Oración después de la comunión
Asiente compasivo, Señor, a nuestras súplicas,
para que, abandonada la vieja condición,
nos renovemos con el alma santificada,
como nos has hecho pasar
de los antiguos sacramentos a los nuevos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.



