R/M¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres.
Bendito tu nombre, santo y glorioso.MR/
Bendito eres en el templo de tu santa gloria.MR/
Bendito eres sobre el trono de tu reino.MR/
Bendito eres tú, que sentado sobre querubines
sondeas los abismos.MR/
Bendito eres en la bóveda del cielo.MR/
Lectura de la segunda carta
del apóstol san Pablo a los Corintios13,11-13
Hermanos, alegraos, trabajad por vuestra perfección, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso santo. Os saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con todos vosotros.
Palabra de Dios.
Aleluya, aleluya, aleluya. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo; al Dios que es, al que era y al que ha de venir.
Lectura del
santo evangelio según san Juan3,16-18
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Palabra del Señor.
Credo página 204
Oración de los fieles página 416
Oración sobre las ofrendas
Por la invocación de tu nombre,
santifica, Señor y Dios nuestro,
estos dones de nuestra docilidad
y transfórmanos, por ellos,
en ofrenda permanente.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio: El misterio de la Santísima Trinidad
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Que con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo
eres un solo Dios, un solo Señor;
no en la singularidad de una sola Persona,
sino en la Trinidad de una sola naturaleza.
Y lo que creemos de tu gloria
porque tú lo revelaste lo afirmamos sin diferencia
de tu Hijo y del Espíritu Santo.
De modo que, al proclamar nuestra fe
en la verdadera y eterna Divinidad,
adoramos tres Personas distintas,
de única naturaleza e iguales en dignidad.
A quien alaban los ángeles
y los arcángeles, los querubines y serafines,
que no cesan de aclamarte,
diciendo a una sola voz: Santo…
Antífona de comunión
Como sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «Abba, Padre» (Gál 4,6).
Oración después de la comunión
Señor y Dios nuestro,
que la recepción de este sacramento
y la profesión de fe en la santa y eterna Trinidad
y en su Unidad indivisible
nos aprovechen para la salvación del alma y del cuerpo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.



