R/MLlenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
O bien:
R/MAleluya.
Alabad al Señor en el cielo,
alabad al Señor en lo alto.
Alabadlo todos sus ángeles;
alabadlo todos sus ejércitos.MR/
Reyes del orbe y todos los pueblos,
príncipes y jueces del mundo,
los jóvenes y también las doncellas,
los ancianos junto con los niños.MR/
Alaben el nombre del Señor,
el único nombre sublime.
Su majestad sobre el cielo y la tierra.MR/
Él acrece el vigor de su pueblo.
Alabanza de todos sus fieles,
de Israel, su pueblo escogido.MR/
Aleluya, aleluya, aleluya. Le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros.
l «Os guiará hasta la verdad plena». La verdad plena es trinitaria, en su origen y en su contenido. El Espíritu Santo nos guía hacia ella con una pedagogía que tiene en cuenta nuestras capacidades. Él oye y recibe lo que es del Hijo, quien a su vez es depositario de «todo lo que tiene el Padre». Las Personas en la Trinidad, que no se reservan nada entre ellas, quieren darnos esa misma plenitud. l
Lectura del
santo evangelio según san Juan16,12-15
En aquellos días, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».
Palabra del Señor.
Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, que nos haces partícipes de tu única
y suprema divinidad
por el admirable intercambio de este sacrificio,
concédenos alcanzar en una vida santa
la realidad que hemos conocido en ti.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio pascual páginas 208-210
Antífona de comunión
Dice el Señor: «Yo os he escogido sacándoos del mundo y os he destinado para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto permanezca». Aleluya (cf. Jn 15,16.19).
Oración después de la comunión
Asiste, Señor, a tu pueblo
y haz que pasemos del antiguo pecado a la vida nueva
los que hemos sido alimentados
con los sacramentos del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración sobre las ofrendas
Al celebrar la memoria de la bienaventurada Virgen María,
recibe, Padre santo, la ofrenda de nuestra humildad,
que te presentamos alegres,
y concédenos que, asociados al sacrificio de Cristo,
sea para nosotros consuelo temporal
y causa de salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I de la bienaventurada Virgen María:
La maternidad de María
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria
en la fiesta de santa María, siempre virgen.
Porque ella concibió a tu único Hijo
por obra del Espíritu Santo,
y, sin perder la gloria de su virginidad,
derramó sobre el mundo la luz eterna,
Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria,
te adoran las dominaciones y tiemblan las potestades,
los cielos, sus virtudes y los santos serafines
te celebran unidos en común alegría.
Permítenos asociarnos a sus voces
cantando humildemente tu alabanza: Santo…
Antífona de comunión
Alégrate, Virgen Madre, porque Cristo ha resucitado del sepulcro. Aleluya.
Oración después de la comunión
Alimentados con los sacramentos pascuales,
te pedimos, Señor, que, quienes hemos celebrado
la memoria de la Madre de tu Hijo,
manifestemos en nuestra carne mortal
la vida de Jesucristo.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.



